viernes, 21 de noviembre de 2014

Tatuajes en la memoria


 
Tu olor se quedó rezagado
y se derrama
cada vez que abro el cajón de mis bragas
chorreándolo todo
de pegajosas gotas de recuerdos
que se resbalan formando hilos muy largos.
En el suelo
un charco de esperanzas perdidas.

María


 
Hoy no me has saludado tímido

al darme un abrazo de bienvenida.

No hemos cogido un taxi

que nos llevara hasta “nuestra casita”.

Hoy me he levantado del mismo asiento.

Me he bajado de aquel autobús

en la misma estación

-con dos horas de adelanto-

y me dispongo a desandar nuestros recuerdos,

a pasear nuestras risas,

acariciar nuestros besos.

Hoy he venido a despedirme.

No sabía

que también lo iba a tener que hacer de ti.
María

No hay comentarios:

Publicar un comentario